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Carta de un hijo recordando su padre asesinado por Ramfis y Tirado al Mar “su Última Morada”

Carta de un hijo recordando su padre asesinado por Ramfis y Tirado al Mar “su Última Morada”


Apunte
WRITTEN BY VÍCTOR MARTÍNEZ DÍAZ   
JUEVES, 27 DE DICIEMBRE 2012 22:04
Jose-Manuel-Nunez-y-Nunez
El teniente E.N. José Manuel Núñez y Núñez
Desde entonces te he buscado, mi vida no ha sido vida, tu presencia está siempre detrás de mis ojos. En todos los acontecimientos importantes, en todas las decisiones, en todas las enfermedades, tristezas y golpes de la vida, Siempre como el eje, el aguantador, el responsable.
Mi padre es el control de mis fronteras cuando salgo con mis amigos, es como las leyes pregonaba en la casa y me vienen a lamente en el momento en que mas las necesito, Es la solución de lo que a mi me parece un imposible.
Es el modelo que yo critico por fuera y admito por dentro, es el control que a veces le echo en cara, porque me creo todo un hombre...y luego la vida me demuestra que lo necesito. Es ese modelo fuerte, seco, sabio conocedor, que habla sin titubeos y descubre lo que yo no me atrevo a confesar, Es ese hombre jacarandoso y bromista, que le quita a la vida ese sello adusto y aburrido que tanto detesto. Es el padre que siempre tuvo tiempo para mi y todo lo que me era importante le interesaba.
Es como la voz y sin embargo, nunca contradijo a mi madre cuando ella decidía algo. Es el padre que conocía los peligros antes que yo, y me alertaba, me prevenía, me ponía en guardia, Es el padre que leía en mis ojos lo que yo quería ocultar y adivinaba de mi corazón lo que no quería mostrar a nadie,.
Y así, me fue enseñando a crecer poco a poco. En cada triunfo nunca me dejó envanecer, lo medía por lo que me había costado conseguirlo, y por la ayuda que recibía de Dios. Cuando fracasaba, no me hería, ni me recriminaba, ni acusaba, Me mostraba el rayito de luz para seguir y el huequito que siempre deja Dios para reconstruirme, sin quedar mas cicatrices que las del amor, Jamás me abandonaba a mi suerte, pero tampoco quitó todo radio de acción para que pueda realizarme solo.
Siempre estaba sobre aviso, para llegar a tiempo. No me amarraba las alas: me enseñaba a volar, No me disfrazaba los peligros: me daba el alerta para protegerme. No me amarraba los pies: me enseñaba a caminar' No me construía el edificio; me ponía los cimientos. No me educaba a lo antiguo, ni me dejaba hundir en lo moderno, No me impedía divertirme, pero me hacía entender los niveles, los muros, la fuerza que llevaba dentro para cuando sea necesario oponerme.
Se puede no aceptarlo a pie juntillas, pero siempre buscaba la forma de que nuestras vidas encajen, Era un  hombre de cubierta dura, pero con una húmeda ternura que la ablanda, Un hombre que parecía inflexible, tenaz, indoblegable, pero puerta adentro, tenía incrustado el oro en el corazón y pinceladas de cielo en las ilusiones.
Tiene el tronco recio, pero con una pulpa dulce. La corteza gruesa, pero aterciopelada por debajo. La cascara seca pero derretida la semilla.
La voluntad de acero, la vista de Aquila y el corazón de niño 'Mi padre era un hombre bueno hacía bien sin que lo beneficien. Todo lo que me daba era con alegría y lo que ponía en mis bolsillos pasaba como arte de magia a prenderse en mi corazón.
Leemos en su ejemplo y su trabajo para nosotros el mejor libro que puede brindar la biblioteca de la vida. Quiso siempre brindarnos una niñez feliz, una adolescencia protegida, una madre respetable y un hogar con orden y dignidad, No le pesaba la carga, mas bien parecía que Dios se la confió como mucho "honor " Mi padre es ese que experimentó lo que yo quiero conocer y me sirvió de maestro. Es ese que modeló su vida y me sirvió de ejemplo. Es ese que está vinculado a mi vida con un lazo que nadie podrá romper. Lo trato como un ser "Único "un ser dispuesto, vigilante, ayudador, amoroso, que nos quiere y nos cuida
Lo trato con todo lo humano, lo divino, lo sensible, lo hondo y lo enaltecedor que es tener un padre así. lo trato toda una vida como un verdadero merecedor hijo, Padre en mi tú nunca has muerto mientras tenga un hijo como lo he sido y lo seguiré  siendo, tu hijo, Víctor Martínez Díaz.
Ese militar que usted está viendo en esta foto es la imagen de mi padre el teniente E.N. José Manuel Núñez y Núñez quien fue inhumanamente asesinado, personalmente por Ramfis Trujillo quien ordenó desaparecer su cadáver y los de sus dos hijos, también asesinados y arrojados al mar los sargentos E.N. Wenceslao Taveras "Martin" Jorge Taveras.
Fraternalmente
Víctor Martínez Díaz
P.O.Box 2220
Providencia Rhode Island 02905,E.U.A

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