ShareThis

Una Politica Deportiva

El desarrollo deportivo: razones para una política deportiva.
Por: Edgar Omar Ramírez Read
Posgrado en Educación Física y Entrenamiento deportivo
Valladolid,España.
I
La República Dominicana en su corta historia deportiva ha sido sede de tres(3) eventos continentales o regionales de gran importancia: Juegos Centroamericanos y del Caribe en 1974 y 1986 y Panamericanos del 2003. Esto sin tomar en consideración los numerosos torneos y campeonatos de igual magnitud-geográfica- referidos a distintas disciplinas particulares(baloncesto, voleibol, judo, béisbol, boxeo, etc). Una característica a los acontecimientos deportivos polideportivos mencionados al inicio, es que han sido considerados-en su oportunidad-como punto de partida o arranque de nuestro desarrollo deportivo.
Sin dejar de reconocer la importancia de los mismos en el desarrollo de nuestro deporte de elite(Alto Rendimiento) es discutible su impacto en lo referente a la masificación deportiva y sobre todo en su influencia para lograr una mayor participación e inclinación de la población hacia la práctica deportiva o de cualquier actividad física en general.
Es obvio que tanto nuestras autoridades deportivas como la propia dirigencia no han realizado las necesarias evaluaciones de estos eventos y de la propia realidad deportiva, y que se hace evidente la falta de planificación y consolidación de una verdadera política deportiva, destinada a aprovechar los beneficios que la realización de estas citas deportivas han dejado en nuestro país. De ahí que vemos con tristeza y preocupación como se construyen instalaciones, majestuosas unas y modestas y funcionales otras, que al poco tiempo acusan un notorio deterioro, fruto del abandono y del uso indiscriminado a que son sometidas, sin que exista un plan o programa de mantenimiento de las mismas.
De igual manera, es evidente tal ausencia de política deportiva, cuando vemos a nuestros atletas de alto rendimiento(curiosamente los únicos que importan a la dirigencia deportiva...)viviendo en un estado de incertidumbre(pendientes de una ”ayuda” de SEDEFIR, que nunca se sabe si llegará) con una mala alimentación que, además de no ser propia de un atleta de tal nivel, a cada momento y sin aviso se suspende su entrega. Con una deficiente atención médica(no tienen las ayudas ergogénicas necesarias para obtener el mayor rendimiento posible de sus horas de entrenamientos, careciendo de ayudas psicológicas, y pasando las de Caín para conseguir medicinas y algunos materiales para recuperación de lesiones(prótesis, rodilleras ortopédicas y otras) con una respaldo institucional muy pobre y casi inexistente. De igual modo es inconcebible la falta de recursos para que estos atletas puedan participar en competiciones y en concentraciones internacionales como preparación a eventos de importancia. Todo esto ha sido puesto en evidencia en la propia preparación de los atletas que participarán en los JJ.OO. de Atenas, sin embargo es posible que la probable medalla de Félix Sánchez sirva como justificación de estar realizando un buen trabajo en ese sentido. Ojalá y la espesura del bosque no nos siga impidiendo ver el sol.
Además de lo anterior donde se encuentra “la madre del cordero” es que no existe(salvo voleibol y alguna otra federación)un programa de detección de talentos, ni siquiera los anunciados Centros de Tecnificación Deportiva, en los que las Federaciones puedan concentrar aquellos jóvenes atletas que presenten condiciones/cualidades que los conviertan en potenciales atletas de alto rendimiento. Hemos de recordar que estos centros, juntos a otros puntos, fueron anunciados como prioridad por el COD, antes de celebrar los PANAM, desconocemos cual ha sido el destino de tal programa.

A lo anterior se une la falta de capacitación y actualización de nuestros técnicos(entrenadores, jueces, monitores). La ausencia de una escuela de formación de entrenadores-papel que debiera jugar el INEFI- además de formar los maestros de Educación Física(que no tienen porque ser entrenadores deportivos). Todavía no se conoce un estudio de evaluación de lo que ha significado, en cuanto a desarrollo deportivo, el trabajo de los técnicos cubanos en nuestro país. Al parecer nadie se ha planteado la necesidad de formar a los nuestros y empezar a trabajar con el talento criollo sin depender, de forma total, de lo que hagan los extranjeros. Es probable que la actual crisis económica y la posibilidad lejana de ser sede de otros juegos, sirvan como medio para empezar este trabajo.
Una vez establecidas estas reflexiones iniciales, un tanto críticas pero con el mejor y mayor de los deseos de ver nuestro país caminando hacia un verdadero desarrollo deportivo, me gustaría aportar algunas ideas sobre la necesidad de comenzar a trabajar en pos de lograr un “programa de desarrollo deportivo” fundamentado en un “política estatal sobre el deporte”. Es decir, la construcción y consolidación de un Sistema Deportivo, acorde a los nuevos tiempos y con capacidad de afrontar con éxito las exigencias que demanda la nueva sociedad. Es hora que los programas deportivos que los partidos políticos presentan antes de las elecciones se conviertan en acciones de gobierno. Que tanto la SEDEFIR, el COD, las Federaciones y todos los demás sectores involucrados en el deporte(clubes, uniones deportivas, atletas, dirigentes, técnicos, empresas, etc.)desarrollen sus acciones en el marco de una “política nacional del deporte”.


Una nueva visión del Deporte.-

Es importante señalar que lo anterior(política deportiva) debe partir de la perspectiva de unas acciones y conceptos que abarquen todas las manifestaciones del deporte, desde su dimensión recreativa hasta la competitiva, pasando por su práctica como instrumento para la salud y teniendo como objetivo favorecer y beneficiar a todos los dominicanos, sobre todo aquellos que se hallan en situaciones social y económica de marginación y con riesgos evidentes de exclusión social. Es decir, acciones globales e integrales, en las se integren niños, jóvenes y mayores; comunidades urbanas y rurales; discapacitados físicos y psíquicos; toxicómanos y presidiarios, etc.
Para ello se ha de tomar como referencia el documento de la ONU titulado “Deporte para el Desarrollo y la Paz”, en el que se hace un análisis de la situación del deporte en el mundo y el que propone diversas acciones prácticas a ser desarrolladas por los gobiernos. Es imprescindible que toda política deportiva muestre una total coherencia con estos planteamientos que se distribuyen en cuatro niveles:
a) Deporte Social: la actividad deportiva debe ser entendida como un instrumento para la inclusión social. Toda disciplina deportiva y todo tipo de deporte debe contribuir-desde su práctica y organización-a ésta inclusión en consonancia con una política destinada a lograr este objetivo.
b) Deporte Escolar: éste ha de servir de complemento de la actividad escolar-nunca sustituirla-. Dentro de una actividad global que desarrolle tanto el deporte como la Educación Física. Recuperando los juegos estudiantiles y en lo posible desarrollar los juegos a nivel universitario.
c) Deporte de Alto Rendimiento: entendido él mismo como “deporte de competición”. En la medida que ampliamos el abanico de participación(masificación) tendremos más posibilidades de producir más y mejores atletas. A la vez que tengamos mejores atletas estos servirán de modelo/ejemplo para promover la práctica deportiva.
d) Placer y Recreación: el deporte ha de ser promovido como un instrumento de calidad de vida; un productor de salud y bienestar(bio-fisio-psiquico). Estos beneficios deben servir de incentivo para la práctica de la actividad física por todos los ciudadanos como parte su actividad diaria, vale decir, incorporada como estilo y modo de vida.
Debemos desarrollar una política deportiva en la que el deporte no se entienda como un instrumento para enfrentar unos determinados males sociales(violencia, drogas, delincuencia, etc.) sino que debemos ser capaces de visionar y promoverlo como un importante recurso para el desarrollo humano en su sentido más amplio e integral, en la medida que sirve para la formación física e intelectual del ser humano.

En su dimensión recreativa e incluso en la competitiva, el deporte es fuente de numerosas ventajas. Por tal razón, éste debe ser tenido como una actividad prioritaria(con igual tratamiento que la salud y la educación).
El deporte sirve para introducir a los niños en los valores esenciales en los que se sustenta toda sociedad democrática, justa, pacífica y equitativa: solidaridad, respeto a los demás, tolerancia, cooperación y sentido del grupo(colectivo). En los jóvenes la práctica deportiva sirve como un instrumento para desarrollar una serie de cualidades que les permitirán afrontar con éxito las exigencias y demandas sociales: disciplina, capacidad de liderazgo, respeto a las normas, trabajo en equipo, etc.
Todo esto nos conduce a la construcción de una convivencia pacífica y la unión de voluntades para un futuro mejor. Hacia la construcción de una “cultura de la paz”. Por último, el deporte ha de servir como mecanismo de prevención y tratamiento de algunas de las enfermedades(no contagiosas)que más afectan a nuestra sociedad(diabetes, dolencias cardíacas, etc.). A través de la práctica deportiva se abre la posibilidad de que toda persona tome conciencia del funcionamiento de su propio cuerpo y la necesidad de cuidarlo.
En definitiva el deporte nos deja como beneficios:
*solidaridad *respeto a los demás *respeto a las normas *sentido del grupo *autoestima *trabajo en equipo
*disciplina *comunicación *capacidad de liderazgo *tolerancia *cooperación *vida saludable

mientras que su práctica nos aleja y evita:
*delincuencia *violencia * enfermedades *uso de drogas *abandono escolar.


(Continuará)

0 comentarios: